jueves, 21 de febrero de 2013

Si empiezo a juntar algunas de las cosas que me dijiste sería algo así como...
"No se me va a ir la ternura". "Vamos a hacer un montón de cosas juntos, vamos a pasear y nos vamos a sacar fotos". "Que lindo sería que nos vistamos en pareja". "Me gusta mucho estar con vos"... etc, etc, etc...
A los vagos se les va rápido la ternura. Se olvidan rápido de los sentimientos. Un día te dicen que te quieren muchísimo, y al día siguiente te tratan como una basura. No digo que todos sean así, pero da la casualidad que los que yo me encuentro hacen eso. Qué loco.
De qué me sirvió abrir la maraña de mis sentimientos con un vago orgulloso e inmaduro, incapaz de reconocer sus errores o mejorar y que manda todo al carajo a la primera insatisfacción? Es tan corto el amor y tan largo el olvido... (así era?)
Quise mucho, y poco fue lo que recibí a cambio. ¿Karma? Es probable. Y lo peor es seguir queriendo aún cuando estás consciente de que al otro le importás poco y nada. ¿Eso es parte de ser buena persona? Me parece una verga, no es justo. ¡No tiene sentido!
Dicen que los que quedan son los que valen la pena... En mi vida no queda casi nadie. ¿Amigos? Un par. No le tengo miedo a la soledad, ya se me hizo costumbre... pero, ¿fue necesario hacerme sufrir tanto? ¿Realmente? ¿No se podía evitar todo ese dolor de alguna manera?
Algún día tendré todas las respuestas... y voy a seguir pensando que nada tiene sentido.

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